Caso 8

¿Y si no vivo en Colombia?

Jennifer trabaja como parte del equipo de tramoya de uno de los mejores teatros del país. Por su experiencia y conocimiento le ofrecieron un trabajo mejor pago en un teatro de un país extranjero. Jennifer aceptó la propuesta y decidió migrar. Semanas después de iniciar el trabajo se dio cuenta que sus compañeros ganaban más y trabajaban menos que ella. Cuando ella se quejó con recursos humanos, le dijeron que lamentablemente esas eran las condiciones que ella había aceptado y que, además necesitaban probar primero que tenía la experiencia y conocimiento adecuado para el cargo; que no se preocupara, que el próximo año podían mejorarle las condiciones salariales. Además de esto, Jennifer recibía comentarios sexistas y a veces se sentía acosada por la forma en como sus compañeros la trataban, sin embargo, ella prefería no tomar acción por miedo a afectar su carrera en ese nuevo país.

Reflexión crítica:

El caso de Jennifer refleja cómo la violencia de género en la técnica teatral no se limita al acoso directo, sino también a la desigualdad salarial y laboral. A pesar de su experiencia, es sometida a condiciones precarias justificadas bajo la idea de probar su capacidad, lo que implica una forma de discriminación estructural. La migración aumenta su vulnerabilidad, pues el miedo a perder el trabajo o a cerrar puertas profesionales en otro país la lleva a guardar silencio frente al acoso y a la inequidad. Esta combinación de factores muestra cómo la precarización laboral se cruza con el género para mantener relaciones de poder desiguales.

Sugerencias de buenas prácticas:

Las organizaciones culturales y artísticas deben implementar políticas de igualdad salarial y de condiciones laborales que garanticen transparencia en la contratación, sin cláusulas que legitimen la discriminación. Los procesos de selección y ascenso deben basarse en criterios claros y verificables, no en percepciones subjetivas de capacidad. En este caso , por tratarse de violencias de género padecidas en el extranjero, si la organización no cuenta con protocolos para la prevención, atención, reparación y garantías de no repetición, se recomienda acudir a consultados o embajadas de Colombia para que apoyen con la activación de rutas con las autoridades competentes en dicho país.

Caso 8

¿Y si no vivo en Colombia?

Jennifer trabaja como parte del equipo de tramoya de uno de los mejores teatros del país. Por su experiencia y conocimiento le ofrecieron un trabajo mejor pago en un teatro de un país extranjero. Jennifer aceptó la propuesta y decidió migrar. Semanas después de iniciar el trabajo se dio cuenta que sus compañeros ganaban más y trabajaban menos que ella. Cuando ella se quejó con recursos humanos, le dijeron que lamentablemente esas eran las condiciones que ella había aceptado y que, además necesitaban probar primero que tenía la experiencia y conocimiento adecuado para el cargo; que no se preocupara, que el próximo año podían mejorarle las condiciones salariales. Además de esto, Jennifer recibía comentarios sexistas y a veces se sentía acosada por la forma en como sus compañeros la trataban, sin embargo, ella prefería no tomar acción por miedo a afectar su carrera en ese nuevo país.

Reflexión crítica:

El caso de Jennifer refleja cómo la violencia de género en la técnica teatral no se limita al acoso directo, sino también a la desigualdad salarial y laboral. A pesar de su experiencia, es sometida a condiciones precarias justificadas bajo la idea de probar su capacidad, lo que implica una forma de discriminación estructural. La migración aumenta su vulnerabilidad, pues el miedo a perder el trabajo o a cerrar puertas profesionales en otro país la lleva a guardar silencio frente al acoso y a la inequidad. Esta combinación de factores muestra cómo la precarización laboral se cruza con el género para mantener relaciones de poder desiguales.

Sugerencias de buenas prácticas:

Las organizaciones culturales y artísticas deben implementar políticas de igualdad salarial y de condiciones laborales que garanticen transparencia en la contratación, sin cláusulas que legitimen la discriminación. Los procesos de selección y ascenso deben basarse en criterios claros y verificables, no en percepciones subjetivas de capacidad. En este caso , por tratarse de violencias de género padecidas en el extranjero, si la organización no cuenta con protocolos para la prevención, atención, reparación y garantías de no repetición, se recomienda acudir a consultados o embajadas de Colombia para que apoyen con la activación de rutas con las autoridades competentes en dicho país.