Caso 7
Trayecto forzado
Carolina es sonidista en una compañía de espectáculos públicos. Durante los montajes y pruebas, el director técnico le exige quedarse hasta altas horas de la noche para “ajustar detalles” que no corresponden a su área. El director técnico era conocido por consumir sustancias psicoactivas y alcohol durante extensas jornadas de trabajo. Una noche, después de haber terminado la jornada, el director le ofreció a Carolina llevarla hasta su casa porque a esa hora ya no funcionaba el transporte público. Carolina accedió, aunque no se sentía completamente cómoda. En el trayecto Carolina comenzó a notar que el director técnico estaba tomando una ruta que se alejaba de su casa. Cuando ella lo cuestiona y le pide que redirija el camino hacía su casa, él responde “mejor vamos a mi casa” y lanza su mano para tocarla. Frente a esto, Carolina reacciona y huye bajándose del carro aprovechando que estaban en un semáforo en rojo.
Reflexión crítica:
El caso muestra que las violencias de género también se reproducen en los espacios técnicos y tras escena, donde las jerarquías suelen estar concentradas en pocas personas. La dependencia laboral y la falta de protocolos claros permiten que se normalicen conductas abusivas. Estas dinámicas perpetúan la exclusión de mujeres y diversidades de los oficios técnicos, reforzando la idea de que son espacios masculinos. Es importante resaltar que el consumo de sustancias en contextos laborales y eventos públicos aumenta la vulnerabilidad y genera riesgos tanto físicos como emocionales. Asimismo, que el consumo de sustancias psicoactivas y alcohol no exime de responsabilidad del victimario.
Sugerencias de buenas prácticas:
Los espacios, organizaciones culturales y artísticas deben garantizar espacios de pedagogía y capacitación en ética y prevención de violencias de género a todo su personal, incluyendo al equipo técnico. Asimismo, establecer protocolos de prevención, denuncia y atención frente a violencias basadas en género, actos de discriminación y acoso sexual, garantizando confidencialidad, acompañamiento psicosocial, protección contra represalias y sanciones claras frente a estas condutas. También es importante que las organizaciones culturales y artísticas garanticen los horarios justos y las condiciones seguras de todo el personal técnico en la tras escena, esto incluye el no consumo de alcohol o sustancias psicoactivas durante ensayos y montajes.
Caso 7
Trayecto forzado
Carolina es sonidista en una compañía de espectáculos públicos. Durante los montajes y pruebas, el director técnico le exige quedarse hasta altas horas de la noche para “ajustar detalles” que no corresponden a su área. El director técnico era conocido por consumir sustancias psicoactivas y alcohol durante extensas jornadas de trabajo. Una noche, después de haber terminado la jornada, el director le ofreció a Carolina llevarla hasta su casa porque a esa hora ya no funcionaba el transporte público. Carolina accedió, aunque no se sentía completamente cómoda. En el trayecto Carolina comenzó a notar que el director técnico estaba tomando una ruta que se alejaba de su casa. Cuando ella lo cuestiona y le pide que redirija el camino hacía su casa, él responde “mejor vamos a mi casa” y lanza su mano para tocarla. Frente a esto, Carolina reacciona y huye bajándose del carro aprovechando que estaban en un semáforo en rojo.
Reflexión crítica:
El caso muestra que las violencias de género también se reproducen en los espacios técnicos y tras escena, donde las jerarquías suelen estar concentradas en pocas personas. La dependencia laboral y la falta de protocolos claros permiten que se normalicen conductas abusivas. Estas dinámicas perpetúan la exclusión de mujeres y diversidades de los oficios técnicos, reforzando la idea de que son espacios masculinos. Es importante resaltar que el consumo de sustancias en contextos laborales y eventos públicos aumenta la vulnerabilidad y genera riesgos tanto físicos como emocionales. Asimismo, que el consumo de sustancias psicoactivas y alcohol no exime de responsabilidad del victimario.
Sugerencias de buenas prácticas:
Los espacios, organizaciones culturales y artísticas deben garantizar espacios de pedagogía y capacitación en ética y prevención de violencias de género a todo su personal, incluyendo al equipo técnico. Asimismo, establecer protocolos de prevención, denuncia y atención frente a violencias basadas en género, actos de discriminación y acoso sexual, garantizando confidencialidad, acompañamiento psicosocial, protección contra represalias y sanciones claras frente a estas condutas. También es importante que las organizaciones culturales y artísticas garanticen los horarios justos y las condiciones seguras de todo el personal técnico en la tras escena, esto incluye el no consumo de alcohol o sustancias psicoactivas durante ensayos y montajes.